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sobre un disco o sobre una esfera, o sobre una esfera hueca, qué mas da…

Julio 27, 2008
la risa como producto de la inteligencia

la risa como producto de la inteligencia

Como padrino de ésta columna (ahora entrada de blog) acerca de literatura fantástica escogí al señor Terry Pratchett, tan sólo el segundo lugar en ventas en el Reino Unido después de J.K Rowling y su famoso Harry Potter. Es un autor que ha logrado hacer como ningún otro, la mejor parodia del género. La fantasía es la madre de la ciencia ficción pues existe desde que tenemos mitología. Pratchett es un autor contemporáneo de literatura fantástica que desarrolla una mitología completa como lo hace Tolkien en su momento, a diferencia que la resultante es irónicamente increíble, pero inteligentemente elaborada y por lo tanto creíble desde su sarcásmo, pues la realidad es muchas veces así, y no por ello deja de ser real.

Mundodisco es el lugar donde transcurre la mayor parte de sus novelas. Sus personajes como el echicero, sí, “sin h”, Rincewind, o como su Equipaje, un cofre con pequeños pies que lo sigue a todas partes, respiran y caminan sobre un mundo muy parecido al nuestro pero “ligeramente” distinto. Desde la base misma de sus creaciones vemos ya una perfecta parodia. Mudodisco es un planeta, si es que podemos llamarle así, cuya superficie es, literalmente, plana, y si, en efecto… el agua de sus mares termina cayendo por los bordes!. Gran Atuín es la inmensa tortuga de edad incalculable que surca el universo, y sobre cuyo caparazón van los 4 elefantes que a su vez llevan a cuestas al disco plano sobre el que descansan los continentes y los océanos. Pero no crean que Mundodisco es tan absurdo como parece, si nos adentramos un poco más nos daremos cuenta que ahí las leyes físicas no sólo obedecen con mayor ahínco a la magia, Pratchett, el autor de esta fantástica fantasía, redundancia al cuadrado, se ha preocupado de conferirle de una cierta lógica científica a todo su planteamiento, aunque no la necesita, escribiendo para ello todo un libro, eso sí, con la ayuda de verdadera gente de ciencia estrictamente hablando: el espacio L. Por ahora sólo puedo dejarte animado recomendándote cualquiera de sus novelas “realmente divertidas”. Las primeras que no puedes perderte son, La luz fantástica y El color de la magia, pero cualquiera que tomes en tus manos es de verdad una garantía, cada una cuenta su historia y no se presta a confusión a pesar de que transcurren en el mismo mundo y en algunas aparecen los mismos personajes. Ya estaremos comentando posteriormente más a detalle otros títulos, como Dioses Menores, Mort, o El país del fin del mundo; entenderemos por qué es todo un gozo el darse una vuelta por ésta increíble tierra, o debería decir, disco.

Terry Pratchett trabajó en una central nuclear y colecciona plantas carnívoras, ha obtenido doctorados honoris causa en varias universidades y sobre todo, ha sabido mantener muy afilado su sentido del humor. Es definitivamente un autor fantástico en toda la extensión de la palabra. Si queremos hacer una investigación por los territorios de la imaginación debemos detenernos definitivamente el tiempo suficiente por sus páginas. Tan grande como otros, realmente vale la pena dejarse conducir por su agudeza. Eso sí, les debo advertir que podrán sufrir más de un ataque de risa si lo llegan a leer.