La tierra, hueca, o por lo menos agujereada…

By imaginariosinfrontera
humor ingenioso, lectores jovenes e infantiles

humor ingenioso, lectores jovenes e infantiles

Esta ocasión vamos a hablar de otro título de bastante éxito en el reino unido, y no, no se trata aún del mediático Harry Potter. Artemis es también un niño en su camino a la adolescencia, pero a diferencia de Harry, éste no desea el máximo poder en el manejo de la magia, más bien tiene otros deseos, un tanto más… mundanos. Entra a las estadísticas de los niños genio, y tal vez hasta sale de ellas cuando logra descifrar, y hasta dominar el lenguaje de las criaturas del submundo, las míticas razas feéricas como duendes, enanos, elfos, goblins, etc. Más no lo hace para obtener sus poderes mágicos, o para conocer sus secretos, lo único que él busca, lo único que a él le interesa, desde el principio, es obtener su oro, simple y llanamente. El autor, Eoin Colfer dota de una inteligencia práctica, rozando con la criminal en todo momento, a Artemis Fowl, nombre de éste no tan inocente protagonista, y título de la primera de las novelas de la serie. Nos lo muestra como un infante terrible, un pequeño pero no por ello menos peligroso delincuente que gracias a la inmensa y mal habida riqueza de su familia es como puede tener la suficiente preparación, y sobre todo, los medios necesarios al alcance de la mano, para poder llevar a la acción sus oscuras cavilaciones. De la misma manera que los libros de Potter se suceden en un serial que tiene su escenario raíz en la tierra, las aventuras de Fowl se desenvuelven en grandes capítulos que son cada una de sus novelas, cuya acción sucede sobre esta tierra, comenzando en su superficie de internet y microondas, hasta llegar a su mismo corazón, de presiones inmensas y magma ardiente; curiosamente, al parecer, de los pocos sitios impensables para buscar la casa secreta, el refugio de la gente pequeña, pues como todavía muchas personas hoy en día dicen, ellos existen, pero lo que menos desean es que descubramos eso. Aniquilando su conciencia, usando la sangre fría y una cínica máscara de un gesto inmutable, el niño de escasa altura, cuenta con la ayuda de su inmenso tutor y guardaespaldas, “Mayordomo”, para darse a la tarea de cazar a una de éstas criaturas consideradas mágicas. Una vez que logran hacerse con el libro que contiene los secretos de éste pueblo mágico, Fowl va desarrollando paso a paso un plan cuidadoso, pero no por ello menos arriesgado, hasta que logra capturar a una éstas pequeñas criaturas, quien en efecto, porta “una especie de alitas” a su espalda, pero que no por ello podría ser tan fácilmente considerada “un hada”. El folklore de muchas civilizaciones casi siempre termina haciendo referencia a éstos seres, y como iremos viendo éstas criaturas han poblado desde siempre las historias de ésta corriente y fuente, la literatura fantástica. Una vez, el maestro, Tolkien, decidió tomar en sus manos al folklore y logró convertirlo en otra cosa, algo suyo desde luego, pero algo que tenía su propia coherencia. Colfer ha logrado encontrar la suya propia también y en ella, esas criaturillas viven bajo la corteza terrestre. Irlandés, proviene además de un sitio en especial admirador de estos mitos, pues hasta se sabe que, por ejemplo, algunos de ellos en cierto momento se detentaron como descendientes directos del pueblo feérico, sí, el mismo al que pertenecen las hadas. Sin tentarse el corazón a riesgo de echarlo todo a perder, Fowl pide una tonelada de oro por el rescate de su presa, quien es capturada sólo gracias a que ahora sabe que éstas criaturas deben llevar a cabo un ritual en el bosque para recargarse con sus poderes mágicos, así como otros detalles que le permiten jugar siempre con la delantera en ésta osada aventura, pues no tardamos en ver que, tampoco el pueblo feérico esta integrado precisamente por bondadosas haditas translúcidas con alitas de mariposa que cumplen deseos, es decir, que tal vez una de las razones principales por las que hasta ahora se han mantenido en secreto, es por su avanzada tecnología, que les permite entre otras cosas, habitar el núcleo terrestre, por no citar sus mortíferas armas!… El músico preferido de Eoin Colfer es David Bowie, su libro preferido, El Señor de las Moscas. Leerlo puede resultar ameno a pesar de ser considerada una novela para gente joven, puede resultar, interesante.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , ,

Escribe un comentario