Archivo de Julio 2008

La tierra, hueca, o por lo menos agujereada…

Julio 27, 2008
humor ingenioso, lectores jovenes e infantiles

humor ingenioso, lectores jovenes e infantiles

Esta ocasión vamos a hablar de otro título de bastante éxito en el reino unido, y no, no se trata aún del mediático Harry Potter. Artemis es también un niño en su camino a la adolescencia, pero a diferencia de Harry, éste no desea el máximo poder en el manejo de la magia, más bien tiene otros deseos, un tanto más… mundanos. Entra a las estadísticas de los niños genio, y tal vez hasta sale de ellas cuando logra descifrar, y hasta dominar el lenguaje de las criaturas del submundo, las míticas razas feéricas como duendes, enanos, elfos, goblins, etc. Más no lo hace para obtener sus poderes mágicos, o para conocer sus secretos, lo único que él busca, lo único que a él le interesa, desde el principio, es obtener su oro, simple y llanamente. El autor, Eoin Colfer dota de una inteligencia práctica, rozando con la criminal en todo momento, a Artemis Fowl, nombre de éste no tan inocente protagonista, y título de la primera de las novelas de la serie. Nos lo muestra como un infante terrible, un pequeño pero no por ello menos peligroso delincuente que gracias a la inmensa y mal habida riqueza de su familia es como puede tener la suficiente preparación, y sobre todo, los medios necesarios al alcance de la mano, para poder llevar a la acción sus oscuras cavilaciones. De la misma manera que los libros de Potter se suceden en un serial que tiene su escenario raíz en la tierra, las aventuras de Fowl se desenvuelven en grandes capítulos que son cada una de sus novelas, cuya acción sucede sobre esta tierra, comenzando en su superficie de internet y microondas, hasta llegar a su mismo corazón, de presiones inmensas y magma ardiente; curiosamente, al parecer, de los pocos sitios impensables para buscar la casa secreta, el refugio de la gente pequeña, pues como todavía muchas personas hoy en día dicen, ellos existen, pero lo que menos desean es que descubramos eso. Aniquilando su conciencia, usando la sangre fría y una cínica máscara de un gesto inmutable, el niño de escasa altura, cuenta con la ayuda de su inmenso tutor y guardaespaldas, “Mayordomo”, para darse a la tarea de cazar a una de éstas criaturas consideradas mágicas. Una vez que logran hacerse con el libro que contiene los secretos de éste pueblo mágico, Fowl va desarrollando paso a paso un plan cuidadoso, pero no por ello menos arriesgado, hasta que logra capturar a una éstas pequeñas criaturas, quien en efecto, porta “una especie de alitas” a su espalda, pero que no por ello podría ser tan fácilmente considerada “un hada”. El folklore de muchas civilizaciones casi siempre termina haciendo referencia a éstos seres, y como iremos viendo éstas criaturas han poblado desde siempre las historias de ésta corriente y fuente, la literatura fantástica. Una vez, el maestro, Tolkien, decidió tomar en sus manos al folklore y logró convertirlo en otra cosa, algo suyo desde luego, pero algo que tenía su propia coherencia. Colfer ha logrado encontrar la suya propia también y en ella, esas criaturillas viven bajo la corteza terrestre. Irlandés, proviene además de un sitio en especial admirador de estos mitos, pues hasta se sabe que, por ejemplo, algunos de ellos en cierto momento se detentaron como descendientes directos del pueblo feérico, sí, el mismo al que pertenecen las hadas. Sin tentarse el corazón a riesgo de echarlo todo a perder, Fowl pide una tonelada de oro por el rescate de su presa, quien es capturada sólo gracias a que ahora sabe que éstas criaturas deben llevar a cabo un ritual en el bosque para recargarse con sus poderes mágicos, así como otros detalles que le permiten jugar siempre con la delantera en ésta osada aventura, pues no tardamos en ver que, tampoco el pueblo feérico esta integrado precisamente por bondadosas haditas translúcidas con alitas de mariposa que cumplen deseos, es decir, que tal vez una de las razones principales por las que hasta ahora se han mantenido en secreto, es por su avanzada tecnología, que les permite entre otras cosas, habitar el núcleo terrestre, por no citar sus mortíferas armas!… El músico preferido de Eoin Colfer es David Bowie, su libro preferido, El Señor de las Moscas. Leerlo puede resultar ameno a pesar de ser considerada una novela para gente joven, puede resultar, interesante.

sobre un disco o sobre una esfera, o sobre una esfera hueca, qué mas da…

Julio 27, 2008
la risa como producto de la inteligencia

la risa como producto de la inteligencia

Como padrino de ésta columna (ahora entrada de blog) acerca de literatura fantástica escogí al señor Terry Pratchett, tan sólo el segundo lugar en ventas en el Reino Unido después de J.K Rowling y su famoso Harry Potter. Es un autor que ha logrado hacer como ningún otro, la mejor parodia del género. La fantasía es la madre de la ciencia ficción pues existe desde que tenemos mitología. Pratchett es un autor contemporáneo de literatura fantástica que desarrolla una mitología completa como lo hace Tolkien en su momento, a diferencia que la resultante es irónicamente increíble, pero inteligentemente elaborada y por lo tanto creíble desde su sarcásmo, pues la realidad es muchas veces así, y no por ello deja de ser real.

Mundodisco es el lugar donde transcurre la mayor parte de sus novelas. Sus personajes como el echicero, sí, “sin h”, Rincewind, o como su Equipaje, un cofre con pequeños pies que lo sigue a todas partes, respiran y caminan sobre un mundo muy parecido al nuestro pero “ligeramente” distinto. Desde la base misma de sus creaciones vemos ya una perfecta parodia. Mudodisco es un planeta, si es que podemos llamarle así, cuya superficie es, literalmente, plana, y si, en efecto… el agua de sus mares termina cayendo por los bordes!. Gran Atuín es la inmensa tortuga de edad incalculable que surca el universo, y sobre cuyo caparazón van los 4 elefantes que a su vez llevan a cuestas al disco plano sobre el que descansan los continentes y los océanos. Pero no crean que Mundodisco es tan absurdo como parece, si nos adentramos un poco más nos daremos cuenta que ahí las leyes físicas no sólo obedecen con mayor ahínco a la magia, Pratchett, el autor de esta fantástica fantasía, redundancia al cuadrado, se ha preocupado de conferirle de una cierta lógica científica a todo su planteamiento, aunque no la necesita, escribiendo para ello todo un libro, eso sí, con la ayuda de verdadera gente de ciencia estrictamente hablando: el espacio L. Por ahora sólo puedo dejarte animado recomendándote cualquiera de sus novelas “realmente divertidas”. Las primeras que no puedes perderte son, La luz fantástica y El color de la magia, pero cualquiera que tomes en tus manos es de verdad una garantía, cada una cuenta su historia y no se presta a confusión a pesar de que transcurren en el mismo mundo y en algunas aparecen los mismos personajes. Ya estaremos comentando posteriormente más a detalle otros títulos, como Dioses Menores, Mort, o El país del fin del mundo; entenderemos por qué es todo un gozo el darse una vuelta por ésta increíble tierra, o debería decir, disco.

Terry Pratchett trabajó en una central nuclear y colecciona plantas carnívoras, ha obtenido doctorados honoris causa en varias universidades y sobre todo, ha sabido mantener muy afilado su sentido del humor. Es definitivamente un autor fantástico en toda la extensión de la palabra. Si queremos hacer una investigación por los territorios de la imaginación debemos detenernos definitivamente el tiempo suficiente por sus páginas. Tan grande como otros, realmente vale la pena dejarse conducir por su agudeza. Eso sí, les debo advertir que podrán sufrir más de un ataque de risa si lo llegan a leer.